MEDITACIONES CRISTIANAS: Prepárate para Recibir Bendiciones

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Payne

Prepárate para Recibir Bendiciones
Lucas 5.1-11
 
Existen cinco requisitos para poder recibir y experimentar las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros.
 
1 – Creer en la palabra recibida.
 
“Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red”.
Es necesario entender que Dios me ama y que tiene poder para bendecirme.
Subordinar las circunstancias a la soberanía del Señor: a pesar de que no había suerte en la pesca, creyeron la palabra que Jesús les daba.
Subordinar nuestro conocimiento y reconocer que Él sabe más que nosotros. Estos hombres eran pescadores profesionales, sin embargo, igual obedecieron.
 
2 – Actuar conforme a la palabra que creemos.
 
“Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía”.
La fe se debe transformar en acción.
Habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, si no hubieran actuado en consecuencia, se hubieran quedado sin la bendición.
Las bendiciones de Dios superan nuestras expectativas, jamás ellos pensaron que se romperían las redes por semejante pesca un día que no había suerte en la pesca.
 
3 – Servir a Dios en lo que nos pide.
 
“Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud”.
No habían tenido un buen día pero sirvieron a Jesús igual.
Cuando terminó de hablar, Jesús se ocupó de ellos.
Cuando le das tiempo a las cosas de Dios, Él se ocupa de las tuyas.
 
4 – Estar dispuesto a dejar lo que Dios te da cuando Él te lo pida.
 
“Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron”.
Dejándolo todo le siguieron y todo era mucho.
En el mejor momento Jesús los llama.
Necesitamos entender que los tiempos de Dios suelen ser distintos a los nuestros, y a la hora de actuar debemos hacerlo de acuerdo a lo que Él nos pide y no a los tiempos y oportunidades humanas.
 
5 – Asumir que estamos llamados a la abundancia y compartirla con otros.
 
“Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían”.
 
Necesitamos desarrollar una mentalidad de abundancia y ser agentes de abundancia para con otros.
¿La gente que te rodea te ve haciéndoles señas para darles o para pedirles?
¿Eres conocido por tu testimonio de abundancia o de escasez?
Si hasta hoy trabajaste sin fruto, este llegará a tu vida y tendrás gran cantidad de recursos, de tal modo que podrás compartir los mismos con los que te rodean.