Meditaciones Cristianas: El Nido Vacío; Cuando un Hijo Se Va

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Payne

Para Aquellos Cuyos Hijos Están a Punto de Marcharse al Colegio…

Hace varios años, nuestro hijo menor, Ryan, fue a Chicago para su primer año en la Universidad. Su último día en casa estuvo lleno de la actividad bulliciosa de hacer las valijas y prepararse para una nueva vida. De alguna manera en medio de toda la actividad, no se notaba la seriedad de la ocasión. Pero entonces, cuando lo llevábamos en auto al aeropuerto la mañana siguiente, me di cuenta de que nuestra función de padres había terminado. Una inesperada oleada de tristeza pasó sobre mí. Pensé que no podía soportar ver partir a Ryan. No era que deseara retenerlo como a un niño o controlar su vida. No, yo lamentaba el fin de una era –un tiempo precioso de mi vida en el que Ryan y su hermana Danae eran niños y sus voces resonaban en los pasillos de nuestra casa. No pude reprimir las lágrimas al darle el abrazo de despedida en la puerta #18 del aeropuerto.

Si piensa que soy extremadamente sentimental acerca de mis hijos, no se equivoca. Pero creo que mi experiencia animara a aquellos cuyos hijos todavía están a su lado. Los días que le han sido dados a usted para cuidar de ellos son más breves de lo que se imagina. Sí, es una tarea difícil y agotadora, pero le exhorto perseverar y a conducir su labor.

A propósito, como al mes de la partida de nuestro hijo menor el nido vacío comenzó a parecernos diferente. La casa permanecía limpia por más tiempo, nuestras vidas eran definitivamente más tranquilas,  y mi esposa y yo teníamos más tiempo para disfrutar del compañerismo mutuo. Vinieron a mi mente las palabras que escribió Salomón: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su hora” (Eclesiastés 3:1 VRV 1602). Eso se aplica aún a la tarea de criar hijos, y para nosotros, ese tiempo ya pasó pero si por casualidad usted viera a mi hijo o a mi hija, pídale que llame casa, ¿se lo dirá?

Escrito por: Dr. James Dobson
El corazón de Hogar.

http://www.meditacionesdiarias.com/2013/06/el-nido-vacio/