Cuando Comes o Cenas Fuera de tu Casa…

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Menús tentadores, porciones extra grandes y ambientes festivos pueden hacer que te olvides fácilmente de comer nutritivamente. Variar de vez en cuando está bien, pero no lograrás tu meta de perder grasa si lo conviertes en un hábito. Es posible armonizar ambos si tomas las decisiones adecuadas. Si sigues estas pocas reglas simples cuando comes fuera, puedes mantener tu plan de nutrición.

1. Ordena comida para llevar. Estudios demuestran que la gente tiende a consumir más calorías cuando no comen en sus casas. Llévate la comida a casa y compleméntala con alguna opción saludable como frutas o vegetales.
2. Planea de antemano cuando puedas, el lugar donde comerás y que comerás estando allí.
3. Come algo saludable y bajo en calorías antes de ir.
4. Evita los buffets. Son invitaciones para comer de más.
5. Elige sabiamente.
6. Evita la canasta de pan o las chips como entrada.
7. Pregunta cómo está preparada la comida. Ordena las opciones horneadas, cocidas, asadas, rostizadas o al vapor.
8. No tengas miedo de ordenar algo especial. Pide que tus vegetales o tus platos principales no lleven las salsas cremosas o quesos altos en grasa.
9. Checa el tamaño de las porciones. A veces son 3 o 4 veces más grandes de lo que normalmente comes.
10. Comparte. Así puedes probar algo que te gusta evitando la tentación de abusar.
11. Agua. Toma por lo menos un vaso completo antes de comer.
12. Ordena un aperitivo. Empieza tu comida con una sopa o una ensalada.
13. Pide las salsas y los aderezos aparte. Con esto tú controlas las calorías extras y disfrutas el sabor.
14. Siempre come algo con proteína (alimento de origen animal, carne, pollo, pescado, etc.). No importa si pides espagueti o ensalada, pide que le pongan algo que contenga proteína.
15. Tómate el tiempo para disfrutar tu comida. Cuando tú comes lentamente, le das a los relojes internos del cuerpo el tiempo que necesitan para saber cuando han tenido suficiente. Cuando estás satisfecho, dejas de comer.
16. Deja el postre para después. Un gran truco es que en lugar de ordenar el postre en un restaurant, ve a algún otro lugar. Cuando llegues, no tendrás tanta hambre o tanto antojo y terminarás comiéndote la mitad o tal vez incluso ya no lo quieras comer.
Puedes comer o cenar fuera de casa cuando quieras, solo trata de no abusar. La clave es planear, escoger sabiamente y encontrar las comidas que se ajusten a tu plan nutricional.