Agua de avena: ¿MAL o BUEN HÁBITO?

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27 de Octubre de 2014

Ayer por la mañana platicaba con una paciente sobre su tan preciado habito de consumo diario del agua de avena… y como se que debe haber más de una persona leyendo este articulo que ha escuchado alguna vez o que está tomándolo también, pues creo que es hora de hablarles y darles mi punto de vista sobre el famoso mito del agua de avena.
Hay un montón de gente tomando agua de avena (dejan reposando toda la noche en refrigeración o a temperatura ambiente avena cruda en agua) porque piensan que los hará bajar de peso.
Lamento desilusionarlos… La parte buena de la avena no se pasa al agua. La parte buena que es la fibra y la proteína se queda en la avena, lo que baja el colesterol y controla el apetito se queda en la hojuela, y lo que queda en el agua no es tan bueno que se diga.
Todos los cereales contienen ácido fítico (un ácido orgánico que contiene fósforo) en la capa externa o salvado.
El Ácido fítico puede adherirse al calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc en el tracto intestinal y bloquear su absorción, también puede bloquear la vitamina B12. Un exceso de cereales sin fermentar o cocinar puede conducir a graves deficiencias de minerales y pérdida ósea. Es por esta razón que cada vez más se está recomendando remojar cereales como la avena si se piensan consumir crudos. El remojo permite que se activen y actúen las enzimas, los lactobacilos y otros componentes que descomponen y neutralizan el ácido fítico.
Cuando la avena ha sido cocinada, o molida en harina, su contenido de fitato suele caer y disminuir bastante. Aún así hay personas que digieren mejor la avena cocida cuando se remoja toda la noche, se tira el agua porque en el agua queda el acido fitico y las impurezas, agarran esa avena y con agua nueva la cocinan.
Entonces, si analizan esto que les estoy diciendo, andarse tomando el agua de avena cruda en la mañana más bien es contraproducente porque se están tomando el ácido fitico, las impurezas, y están dejando por fuera la parte saludable que es el cereal integral libre de fitato.
Así que dejen de andar creyendo en cuentos chinos, cómanse su avena cocida o remojada (la hojuela sin esa agua), tomen bastante agua y recuerden que lo que ayuda a bajar de peso y grasa es quemar más calorías de las que consumimos y cuidar la calidad de nuestras calorías, sumado a una buena rutina de ejercicio.